El G-77 más China, expresó su preocupación por los litigios iniciados por los fondos buitre a países en desarrollo, señalando el "riesgo que representan" para los futuros procesos de reestructuración de deuda y por las "metodologías utilizadas por las principales agencias de calificación crediticia" quienes "no reflejan adecuadamente la solvencia del deudor".
El primer ministro de Fiji, J. V. Bainimarama, presidente del Grupo que reúne a 131 países, sostuvo que "ejemplos de acciones recientes de fondos buitre en los tribunales internacionales han puesto de manifiesto su carácter especulativo y disruptivo".
Así, "estos fondos representan un riesgo para todos los futuros procesos de reestructuración de la deuda tanto para países en desarrollo y desarrollados", dijo el líder durante la reunión denominada "Sostenibilidad de la deuda externa y desarrollo" organizada hoy por el Consejo Económico y Social (ECOSOC) en la sede neoyorquina de Naciones Unidas.
El Grupo de los 77 y China, consideran que los fondos buitre no deben paralizar los esfuerzos de reestructuración de la deuda de los países en desarrollo y que "no deben suplantar el derecho del Estado de proteger a sus ciudadanos", agregó Bainimarama.
El comunicado se pronuncia en momentos en donde la Argentina enfrenta ante la Corte de Apelaciones de Nueva York un juicio contra los fondos buitre denominado del siglo, y tras las gestiones a favor de la posición argentina que realizó el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, en Washington, en ocasión de la Cumbre del primavera del FMI el fin de semana, entre los que se encontraban funcionarios del gobierno de Barack Obama.
La mayor organización intergubernamental de países en desarrollo en las Naciones Unidas, mostró además "preocupación frente a las metodologías utilizadas por las principales agencias de calificación crediticia dado que no reflejan adecuadamente la solvencia del deudor", según un comunicado difundido por la representación argentina ante la ONU.
En ese sentido, el grupo considera que "es necesario continuar los debates con el fin de proponer políticas concretas encaminadas a reducir su dependencia y mejorar su supervisión".
La representante permanente argentina ante Naciones Unidas, María Cristina Perceval, adhirió que "es evidente que las agencias de calificación crediticia tienen un conflicto de interés inherente, carecen de transparencia y de criterios objetivos ya que un muy pequeño número de empresas controla una gran parte del mercado".
Al respecto, el primer ministro de Fiji, convocó a que sea reducida la dependencia en las calificadoras crediticias y a empezar la búsqueda de criterios objetivos para evaluar el crédito, solvencia y liquidez.
El encuentro fue impulsado dentro del G77 por Ecuador, Venezuela, Sudáfrica y Argentina, entre otros países, y contó con la presentación además sobre la necesidad de mejorar los procesos de reestructuración de deuda, del representante argentino ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), Sergio Chodos.
Telám

La propuesta del Gobierno argentino presentada esta madrugada (hora argentina) ante la Corte de Apelaciones de Estados Unidos implica términos de pagos equiparables a los de los tenedores de bonos que ingresaron al canje de deuda en 2010.
Se trata de un oferta que contempla bonos Par, que vencen en el 2038, para los pequeños acreedores con tenencias que no superen los 50.000 dolares, y de bonos Discount, que vencen en el 2033, para los grandes inversores.
Los primeros tienen opción de cobrar en efectivo los intereses vencidos desde diciembre de 2003 a la fecha de cumplimiento de la orden, mientras que a los grandes inversores se les reconocerán el grueso de los intereses caídos desde el 31 de diciembre de 2003 a diciembre de 2013, a traves de un bonos Global 17.
En cualquier caso, se entregarán los cupones atados al crecimiento, cuyo pago se activará si la Argentina crece a futuro más de 3% (hasta el 2035 o hasta alcanzar un cupo previsto), como ocurrió en los canjes anteriores.
Según figura en el escrito presentado por el líder de abogados de la defensa argentina, Johnatan Blackman, del estudio Cleary Gottlieb, "la República se propone tratar los demandantes de manera equitativa y proporcional respecto de los participantes en la Oferta de Canje 2010".
Para la Argentina, la oferta presentada es "consistente con la cláusula de pari passu (tratamiento igualitario a los acreedores), los principios de equidad y de capacidad de pago del país".
Asimismo, se indicó que "la Argentina está dispuesta a cumplir con los términos de esta propuesta inmediatamente después de la orden por la Corte y mediante la presentación de un proyecto de ley al Congreso que garantice su aplicación oportuna", en referencia a la necesidad de enviar un proyecto que suspenda la aplicación de la `Ley Cerrojo`, que en la actualidad impide al Ejecutivo reabrir el canje de deuda.
La Argentina propone compensar a los demandantes con los siguientes bonos:
-Opción de bono a la Par: son títulos sde deuda con vencimiento en 2038, en un importe mninal igual que el calor de la deuda en default, hasta los 50.000 dólares, a una tasa que va desde el 2,5% hasta el 5,25% anual, durante la vida de los bonos. Esta opción se ajusta a los pequeños inversores, como "los demandantes Varela", explica el texto.
Asimismo, los demandantes recibirían un pago inmediato en efectivo constituyen intereses vencidos ("PDI", en inglés, siglas de past due interest) , desde el 31 de diciembre de 2003 hasta cuando comience a aplicarse la orden judicial de pago.
-Opción de bono con Descuento: es para los grandes inversores. Los demandantes recibirán bonos con vencimiento en 2033, que devengan intereses a una tasa considerablemente más alta que la Par (8.28% anual ), si bine tendrán quita de capital.
Los intereses vencidos se capitalizan a partir de la original fecha de emisión 31 de diciembre de 2003 hasta el 31 de diciembre 2013. y hay una porcion de pago en efectivo.
Por dichos intereses vencidos, los demandantes recibirían bonos con vencimiento en 2017 (Global 17) que paga intereses a una tasa de 8,75% por año.
"La propuesta cumple el doble objetivo de la Corte para satisfacer la cláusula de pari passu: la no discriminación en la prelación de pagos e igualdad de trato entre los tenedores de bonos. Esta propuesta es una opción voluntaria: los demandantes pueden elegir entre ser pagado `Igualmente` en los mismos términos que los tenedores de bonos de cambio, u obtener, y tratando de ejecutar en los juicios, por el importe total de su reclamación", subraya el texto del gobierno.
Para la Argentina, los demandantes no pueden utilizar la cláusula del pari passu "para obligar el pago en condiciones mejores que las recibidas por el gran mayoría de los acreedores" que ya ingresasron a los canjes, esto es el 93% de la totalidad de la deuda privada en default, y a costa del dinero del bono entregado a cambio en lso canjes "que sirvió como contraprestación por la entrega de la deuda en default mismo en poder de la parte demandante".
El texto de 22 páginas al que tuvo acceso Télam abunda en los aspectos del tratamiento igualitario de la oferta presentada por el país, y el carácter del inversor NML, con un títpico comportamiento de fondo buitre: detalla cómo y cúando compró los bonos, y demuestra que su único propósito es el de adquirir los bonos con el fin de litigar.
También aclara que si la Argentina debe pagar lo que pide Thomas Griesa, NML obtendría rendimientos de hasta 1380%, mientras que la propuesta argentina, medida a precios de 1 de marzo de 2013, le podría generar a NML rendimientos igual de importantes de cerca de 150% (tomando como ejemplo sólo una porción de deuda que el fondo buitre adquirió en el 2008, alrededro de 50 millones de dólares).
Consultado al respecto, el especialista Eugenio Bruno, del estudio Garrido, consideró que "la propuesta está en línea con lo esperable en virtud de las limitaciones contractuales existentes derivadas de los bonos 2005 y 2010 que impiden ofrecer algo mejor a los holdouts que a los que entraron a dichos canjes".
Es decir -agregó-, "que el gobierno no podría haber ofrecido algo distinto ya que de haberlo hecho huniera recibido reclamos de dichos tenedores. Y también posiblemente de todos los demás holdouts ya que inmediatmante presentarían demandas".
"Los reclamos completos, como dice el escrito, superarían los 50.000 millones de dolares", monto que supera en casi 10.000 millones de dólares las reservas actuales de la Argentina.
Télam