Reconocimiento internacional para universidades públicas
El Estado ecuatoriano trabaja para que siete de sus universidades públicas categoría A, obtengan reconocimiento internacional entre las mejores del mundo, anunció el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces).
Para lograr ese objetivo se inició el proceso con vistas a que esos establecimientos obtengan la acreditación de la Agencia de Acreditación de Carreras Abet, y los estudiantes obtengan una formación de calidad con altos estándares.
Las universidades públicas escogidas son: Escuela Politécnica Nacional; Escuela Superior Politécnica del Litoral; Universidad Técnica de Ambato; Universidad de Cuenca; Escuela Politécnica de Chimborazo; Escuela Politécnica del Ejército y Universidad Central de Ecuador.
Sin un sistema universitario de calidad no vamos a poder dar el salto que todos los ecuatorianos anhelamos, en temas como el desarrollo, cambiar la matriz productiva y el Buen Vivir, expresó Guillaume Long, presidente del Ceaaces.
Este año se van a seguir evaluando a las universidades y todos los centros académicos desde la categoría A hasta la D estarán bajo análisis, y las carreras de ingeniería son una prioridad.
La depuración del sistema responde fundamentalmente al contexto de desintegración del Estado antes del 2007, de su rol regulador y planificador, al impacto de esta ausencia y abandono sobre el Sistema de Educación Superior, precisa un documento oficial del Ceaaces.
Esta situación de vacío regulador permitió se diera rienda suelta a la creación indiscriminada de universidades, sin adecuada planificación y políticas de control de calidad, y entre los años 1992 y 2006 se crearon 40 universidades y escuelas politécnicas en Ecuador.
Eso duplicó la cantidad total de instituciones de educación superior de tercer y cuarto nivel en el país y algo similar pasó con la oferta de carreras y programas que en muchos casos su apertura respondió a estímulos meramente mercantiles, agrega el documento.
Esta gran proliferación de nuevas carreras, con frecuencia dotadas de nombres descabellados y sin ningún asidero académico, significó que el sistema llegue a sumar cerca de cinco mil carreras ofertadas a nivel nacional, todo lo cual está ahora en proceso de reordenamiento.
Prensa Latina.
